El caso de la lamparita decorada que quiere alumbrar todos los espacios,
cubrirlos todos con su calor y supuesta candidez mientras encuentre energía.
El caso del mueble viejo, sucio y roído que le hace siempre compañía;
a su costado nace la sombra que produce por el solo hecho de encontrarse allí.
Qué magia, pero a la lamparita no le hace ninguna gracia.
El caso del mueble viejo, sucio y roído que le hace siempre compañía;
a su costado nace la sombra que produce por el solo hecho de encontrarse allí.
Qué magia, pero a la lamparita no le hace ninguna gracia.
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