Segundo caso

La tragedia de la lamparita decorada
que quiere convertirse en un mueble desgastado.
Le pidió al despertador que rompiera su bombilla,
entonces aquel le dijo que no se encontraba dispuesto.
Le pidió al porta-retratos que quebrara sus detalles,
entonces aquel le dijo que no se encontraba dispuesto.
Le pidió al tapete que llenara de polvo su tulipa,
entonces aquel le dijo que no se encontraba dispuesto.

El mueble desgastado que nunca no se dio cuenta
cuándo fue que lo maltrataron tanto.